No sé que me duele más, el que no te hayas dado todavía cuenta de que algo no va bien, que se está rompiendo o el tener que pensar en el momento que te lo diga. Como si no nos conociésemos y supiera que va a pasar... Realmente, hoy me siento preparada para enfrentarme a todo y para susurrarte todo lo que mi mente está gritando que te diga. Me dan igual los resultados, me da igual el final. No quiero pensar en ello hasta que llegue, tampoco quiero pensar en un pasado que jamás volverá. Quiero centrarme en el ahora, y el ahora me dice que no estoy bien y que necesito que comprendas que el resto de las cosas da igual. Si dos no se aman a la vez, luego a uno se le cae el mundo entero. Y oye, que yo no quiero más que entiendas todo lo que siento, que aceptes todos los errores y que te den igual, que te de igual todo. Como a mí me da igual todo, solo por estar bien, por hacer que tú estés bien. Porque quiero que sonrías pese a cualquier cosa, y parece que tú has visto más lágrimas mías que sonrisas. Y... bueno, a mí también me daba miedo desnudarme a la luz de unos ojos distintos, pero tú te sentías maravilloso cuando me mudaba a tus cicatrices y te decía que estaría para siempre.
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