viernes, 11 de noviembre de 2016
I'm sorry but you better kiss me on both cheeks.
te echo de menos, pero ya no nos echo de menos.
Hace tiempo que pasé página, pero joder, por qué infravalorar lo que tuvimos.
Sería un feo muy feo, para lo a gusto que estaba.
Contigo.
Y supongo que no es nada malo que, de vez en cuando, añore tu compañía.
¿A que no?
No, al menos ahora, que avanzo, sola, por mí misma.
Simplemente, me gustaría saber cómo estás,
cómo llevas todos tus propósitos,
si eres feliz.
También poder contarte que yo sigo con mis metas, todas de una, adelante; unas más arriba que otras, pero adelante, siempre adelante.
Que mis resultados son los esperados.
Que te sentirías orgulloso de mí.
Puede que una de las sensaciones que más daño me hiciera fuese aceptar el no compartir nuestras inquietudes.
Joder, tan solo hace unos meses que descubrí música nueva que me gustaría que escuchases. Que he mejorado mi resistencia, y que lo pasaríamos tan bien en la naturaleza poniéndonos a prueba.
Pero....
Tan raro sería comenzar una conversación con un "hola. cuánto tiempo. qué tal." [insertar dos besos en las mejillas] Y que se me escapase la risa floja al recibir dos besos tuyos tan coordiales. No sé, algo que siempre sucedía.
No sé, a veces pienso, que esa sería la forma más fácil de volver a empezar.
Y sin embargo, otras pienso que si algo terminó, fue por una muy buena razón, y no merece la pena continuarlo.
lunes, 25 de julio de 2016
Babe, baby, I'm gonna leave you
and now you know better.
You felt in love at your 16 and now that you're 20
you find yourself breaking other people's bones just to show
yourself that you're as strong as you used to be. You're starting to become
a lot like the person who destroys you.
You lie through your tears and spit out you love all of them
just to make them fall in love
and flip their whole world upside down when you leave them
but little do they know you've been counting down the days before you leave them.
You just woke up and decided you were done with them so fast...
And the worst thing is that you do not remember how you fucking became this monster, but we become the things we love,
and you fucking loved him.
oh God, I'm pretending to hurt others just to try and bandage the scars you left me with.
I fucking hate you.
lunes, 25 de abril de 2016
Come on, let it go.
sobre su pelvis reposa su lunar favorito, y aún debajo de
sus costillas guarda fragmentos de lo que un día fueron sus
ilusiones.
No se peina por las mañanas porque no lo necesita, tampoco
busca llamar la atención de nadie.
Le gusta el verano si hace frío, el invierno si está tostándose al lado
de su estufa favorita, pisar hojas secas en otoño y dormir desnuda en primavera
(aunque se pondría un pijama porque es de las que opina que la ropa se lleva puesta
en manos de quien te la quita)
Jamás se pondrá a bailar de primeras, no sin antes quebrar con los fantasmas que lleva
dentro de su cabeza que le escupen lo ridícula que podría parecer. Finalmente, le da igual.
Los pájaros son su peor enemigo y su mejor amigo
porque vuelan tan alto como a ella le gustaría.
Es un precipicio sin pretenderlo; y está constantemente perdida en sus propios mares,
para hacerse ella misma de salvavidas.
No necesita héroes ni heroínas que la rescaten porque lleva su propia capa escondida bajo la piel.
Es extravertida a la vez que reservada, perfeccionista, y demasiado pasional,
por lo menos, cuando no está deseando mandarte a la mierda, y con un toque de picardía en su palabras.
Desordenada y maniática del orden, solía andar descalza antes de llevar consigo demasiadas heridas
sobre el pecho, pero continúa bailando sobre filos de navaja porque le gusta el sacrificio que suponen.
Odia las despedidas sin abrazos prolongados, el amor incondicional de la literatura barata del momento, y las personas sin lunares en la espalda.
Es tan suya, tan ella, y a la vez tan de nadie.
viernes, 22 de abril de 2016
La verdad duele.
Tras refugiarme en otres autores al final termino imitando su manera de escribir... Supongo que todavía estoy buscando la mía, pero necesito sacar toda esta mierda de mi cabeza, empieza a oler demasiado mal:
No me gustó que no me llamases, que mostrases tan poco interés después de estos cuarenta meses. No me gustaron las palabras que vinieron después. No me gustó verte feliz por la calle un día cualquiera. No me gustó verte feliz. Me recordó que no me gustó que no estuvieses conmigo el día del bar, los días del bar ni en X concierto ni el día de mi primera audición ni cuando me robaron la bici ni en fin. No me gustó que no llorases cuando te dije que eres un niñato, me provocaste vergüenza, quise golpearte. No me gustó que te fueras como si nada. Me prometiste que no lo harías. No me gustó darme cuenta de que no te necesitaba. Me hizo sentir lasciva, sucia y feliz. No me gustó que me tocases. No lo hacías bien.
No me gustó que me besases cuando te dije que me estabas perdiendo. No me gustó que dejases de ser mi mejor amigo, pero no he llorado jamás por ti (sino por mí). Y no creo que vaya a hacerlo. No me gustó que me conocieses casi como a nadie cuando te convertiste en alguien a quien apenas conocía. Tus ojos eran los de alguien ido, y tus actos estaban aletargados.
No me gustó enamorarme de ti. Además pienso que eres estúpido. No me gustó que dejases de gustarme porque te hubiese querido toda la vida. Lo siento con todo el corazón, el cual no voy a darte. Es mío y no te lo mereces. No me gustó que no merecieras. No me gustó que no te dieses cuenta de que estaba rota, y era por tu culpa. Pude haber vuelto, de hecho lo hice, pero no me gustó que te gustase imaginarme detrás tuyo, sonriente, sin tener la obligación de contártelo o tú de no querer escucharlo. Eres genial. Siempre he pensado que eres genial y que si tuviera que tener un hijo seria contigo. Hasta que saliese un humano sin sentido con lo peor de cada uno. No me gustó que me devolvieses el golpe sabiendo que yo nunca tuve fuerzas para hacerlo.
No me gustastes. Lo siento. No me gustó que no vieses nada. Que te dieses la vuelta sabiendo que estaba ahí. Creí que nunca te perdonaría, y no es mentira. Te quiero, pero no me gustó que me traicionases. Eras una de las personas en las que más confiaba. 'No sé si podré perdonarte, pero te juro que te quiero' es uno de los peores sentimientos que no me gustó sentir. Ojalá lo sientas. Te juro que te quiero. Y que te hablo desde el dolor de mis entrañas, desde las heridas que tú me has creado. Gracias por aparecer cuando empezaba a irme. Me produces tanta ternura que te follaría hasta hacerte daño. Todo el que yo llevo (y a ti te sobra). Que seria tu mujer perfecta. Que me acostaría con muchas otras más personas y no me sentiría mal. Porque sería perfecta. Nunca sabrías nada, pero entonces perdería su gracia.
De todos modos esa no es la vida que deseo.
Me hubieses quedado de lujo para fingir una vida plena. Gracias por entretenerme unos días, o como aquel que dice, unos cuarenta meses. Eres encantador. De verdad opino que eres todo un estúpido, pero encantador.
No me gustó que no te diese miedo que me pudiese gustar otra cosa que no fueses tú. No me gustó que me diese miedo que no te diese miedo perderme. Lo siento, soy una nimiedad. Y no creo que eso pase.
Te quiero ¿sabes? Te quiero veintitrés veces. Eres maravilloso. Pero las manos más bonitas que me han tocado en la vida no han sido las tuyas, sino las mías.
miércoles, 13 de abril de 2016
Pastillas de nostalgia y otras mierdas más.
Creo que hoy tengo una extraña sensación de ausencia. Ausencia de ti. Y también tengo a una extraña que adora meter sus dedos en las heridas ajenas y preguntar por qué saben tan amargamente.
Creo que hoy tengo sensación de nostalgia. Y a una nostálgica que me alimenta de ti y de mí; que más bien viene a ser un yo sin estar tú.
Creo que hoy tengo una sensación de amor y desenfreno. Y a una loca enamorada suplicándome por tus caricias; gritándome lo mucho que nos necesitamos.
Hoy me tengo a mí, cada día un poco más puta, para tatuarme que la palabra necesidad es innecesaria, que eres tú quien vive aferrado a aquello que suspende el vacío. Conformista. Soy yo la que está viviendo su caída, libre. Y he de decirte que es mi vuelvo favorito.
No voy a necesitarte bajo la condición de cortarme las alas. Pero soy humana, y no niego que hoy tengo ausencia de
Hoy tengo ganas de gritarle a la extraña y nostálgica enamorada que no vaya preguntando a qué saben los dedos de los que han perdido tanto las ganas.
miércoles, 6 de abril de 2016
Hoy en día van caros.
lunes, 28 de marzo de 2016
Mirando a la nada y pensando en por qué esto consume tanto.
Hoy he estado leyendo tus cartas, sí las pocas que tengo, gracias a tus pequeñas excusas de no saber expresar los sentimientos correctamente.
No puedo creer que haya sido capaz de acabar con todo esto; me dueles menos de lo que pensaba, vaya.
Pero no puedo negar que tengo el cuerpo destrozado después de nuestro último abrazo, me siento como una cualquiera dentro de tu vida. Que ya no está dentro.
Noto tu enfado desde la distancia y tu incapacidad de ver todo el daño que has creado.
Yo era un pajarillo y tú mi anillo de fuego por el cual adoraba jugar. Qué pena que todas las quemaduras tengan que doler de esta forma.
No me arrepiento de haberte regalado mis mejores momentos. Quiero que te los quedes porque están mejor contigo. Te ofrecería todas mis piezas, pero necesito recomponerlas primero para ofrecerme, y no estoy segura de que tú las quieras.
¿Sabes cual es el mayor problema? Que ambos sabíamos que lo que mis rodillas sujetaban era un vaso de ácido. Que ha terminado por abrasarme la piel. Tú, mientras, mirabas. Negando que eso fuera tu causa.
No te enfades porque yo sepa amarme mejor de lo que tú has hecho; a ti también te he amado mejor que lo que nadie hará.
No era tan complicado jugar a esto, pero tú hace tiempo que decidiste jugar solo, y yo no iba a estar esperándote para participar.
Confiaba en ti y en tus palabras.
Sigo igual de destrozada que hace un día cuando todavía sabía algo de ti. Mi mente todavía recuerda las palabras tontas que solo tú y yo entendíamos. Y tranquilo que el corrector del móvil sigue recordándome cómo nos reíamos cuando éramos felices.
No soy capaz de borrar todas nuestras fotografías; es gracioso que solo yo tenga un diez por cien de ellas y que el noventa restante no las haya visto nunca.
Te hablo con la voz ronca porque me duele pronunciar todas estas palabras. Y te escribo tecleando entre un mar de lágrimas.
Me has dejado en tal ruina que no puedo cambiar mi vida con tanta rapidez como la que a mí me gustaría.
No merece más palabras que estas una persona que continúa estático mientras tú continuas cayendo.
Pero te he escrito, te he escrito mucho, te he escrito como al principio te escribía: a todas horas. Eres un dolor de cabeza bonito, y me estás ahogando. Por eso te he escrito una última carta, en el mismo papel amargo que tiene mi lengua al pronunciar tu nombre. La he arrugado para que envejezca antes. Es una pelotita demasiado minúscula para todo lo que lleva dentro. Ahí estamos tú y yo, y nos he tirado a la basura.
jueves, 18 de febrero de 2016
Soy feliz en mis momentos de tristeza
Estoy aprendiendo a aceptarme, está gustándome el complejo significado que engloba la imagen en el espejo que reflejan unos ojos que empiezan a mirarme "así eres tú". Y en efecto, así soy yo, suena tan absurda esa frase en voz alta; pero ¿sabéis? Me gusta, me gustan mis absurdidades. Así soy yo, blanca, pequeña, gorda... Despeinada, valiente en ocasiones, pérdida en otras, neurótica, calculadora, soñadora, realista... Soy un cúmulo de imperfecciones, un amasijo que ni yo misma entiendo (en ocasiones) Sí, pero sigo en el camino que me lleva a ser feliz.
lunes, 15 de febrero de 2016
Cosas dentro de otras cosas que apestan.
Mi diagnóstico es breve: he perdido por completo la capacidad de pensar o hablar sobre cualquier cosa. Siento un inexplicable imposible al definir palabras como "esperanza", "valor", "alma" o "cuerpo".
Y ya conocéis mi despreocupación sentimental, pero últimamente esta se ha convertido en una infección que progresa paulatinamente.
He perdido las ganas de sentir el vértigo. Ahora giro y termino en un vacío.
Todo lo que tengo, todo lo que mi pensamiento roza, me parece algo obtuso. Siento en torno a mí una simple y eterna correspondencia que no soy capaz de atravesar. Como si estuviese formada por pequeñas cifras capaces de dármelo todo. Parece que de un momento a otro vaya a hablaros con el corazón; pero una vez empiezo a caer ya no sé sentir nada. Pues soy tan incapaz de mostrar con palabras sensatas toda esta armonía caótica entretejida en mí y en todo el mundo y cómo este me ha hecho sentirla.
En este momento, siento una impresión dolorosa de palabras mudas; me hablan las cosas mudas, y yo, yo no puedo justificarme.
sábado, 6 de febrero de 2016
<<La mierda existe>> pensó.
Esta noche me duele el tacto. Esas ganas inconscientes de respirar. Quisiera permanecer en mi burbuja donde todo me da igual y nada es malo. Odio la puta realidad golpeándome fuerte día a día. Es como tu olor cuando te echo de menos. Como hoy.
Creerme fuerte y sentir que cualquier batido de alas podría tirarme al suelo.
Es como cuando pretenden engañarte con ideas utópicas sobre la libertad y luchas por creértelas, cuando sabes que en tu interior son mentiras y que lo único que te espera al mirar hacia delante es mierda.
Anyway
Acabo de descubrir lo psicótica y triste que me pongo al beber... Supongo que es algo normal cuando reprimes tantas cosas.
En fin
miércoles, 3 de febrero de 2016
I go back to us.
Os voy a contar el drama de mi vida: me convenzo de que me da igual todo. Lo grito en voz alta y me lo creo.
Y al final del cuento están mis ganas de llorar golpeando cada parte de mi cabeza, y un montón de pesadillas que no me dejan respirar.
martes, 2 de febrero de 2016
Queda tan bien como el amanecer de tu nombre.
¿Cómo puedes querer a alguien que afirma odiarte? ¿Qué clase de amor enfermizo es este?
Era tan fácil dar por ti como difícil es reparar mi desastre.
lunes, 1 de febrero de 2016
Nota mental:
Podría decir que contigo se cumple la teoría del todo y nada a la vez: quisiera decirte muchas cosas, tanto buenas como malas; cosas como que aún no te puedo sacar de mis pensamientos; como todavía siento ese tipo de ansiedad por saber de ti; como que hay momentos en los que no siento nada agradable hacia tu persona y me alegro porque me ayuda a tragar mejor la mierda que nos rodea.
Pero al final opto por no decir nada; dejar este laberinto dentro de mi cabeza, que es donde debe estar, y vivir el paso del tiempo. Y, sobre todo, nada no decir nada.
sábado, 30 de enero de 2016
30 days
Hoy hace un mes en el que se hizo oficial que ya no te tengo, que ya no me tienes.
Hoy es un día para recordar como tiramos los escombros de uno de los pilares más grandes de mi vida.
No sé qué es más triste si deshacernos de ellos finalmente o que no quisiéramos ver aquel pilar ya llevaba tiempo derrumbado.
viernes, 29 de enero de 2016
Si a esto le llamas..
Últimamente me duele no hablarte, hablarte; pensarte y forzarme por alejarte de mi mente.
Últimamente me dueles mucho.