sábado, 8 de noviembre de 2014

Esta noche me volveré a beber a solas otra vez






Desgarrarme la piel a tiras antes de que lo haga yo.
 El inverno ha llegado por sorpresa a mis mejillas, que ya se habían acostumbrado al color rosa primaveral.
Se cuela entre mis huesos. Sentir el frío por fuera. Que por dentro ya lo llevo en todas las estaciones. 
Y mimetizarme con él.Ser un camaleón que se camufla para sobrevivir en un mundo de cuerdos. 
Desgarrarme la piel, y quémala. Borra toda marca de ataduras que hayas grabado en ella. 
Desgarra y rómpela en pedacitos más pequeños. Hasta volverlos insignificantes, como mis sentimientos hacia ti. 
Desgarrala y llora, como si de una cebolla se tratase. Llora por aquello que tú mismo destruiste. Llora para empezar a sentir de una maldita vez la vida. 
Desgárrame estos sentimientos del alma. 
Arden en pleno invierno. 
No curan, matan. 





martes, 4 de noviembre de 2014

November

Estamos tan equivocados que pensamos que el olvido no se piensa; y pensamos en olvidar. 
Parar y respirar el aire de noviembre. Y esperar. 
Las hojas de los árboles continúan verdes en otoño. Mis sentimientos buscaban recomponerse entre el crujido de unas suelas rotas contra unas hojas más muertas que vivas. Solo queda nostalgia entre un cuerpo frío y un hemisferio que parece que se niega a congelarse. 
Otoño no quiere tocar a mi ventana este año, y no le culpo. Está cansado de morir por una primavera que jamás le corresponderá. 
No hay nada más triste que pasar por alto los pequeños detalles que nos rodean para vivir en un universo roto. 
Quizá deberíamos de olvidar esa puta tendencia humana de mirar lo que tenemos delante para reflexionar lo que está a nuestro lado. Y no perderlo.