Es como intentar escapar estando encerrado o calentarte las manos en la nieve.
A veces, corta como los cristales rotos en los que te resumen los domingos. Melancólicos domingos...
Es olvidar y ser olvidado. Es jugar y hacer trampas.
Es destrozarte a ti y con tus pedazor reparar a la otra persona.
Así es, destructor y doloroso. Quizá sin línea entre el odio y el amor. Quizá sin querer.
Y nos une con otro, robándonos partes nuestras, para algún día arrebatarnoslo todo.
Y que nos echemos de menos con las mismas ganas que antes.
(¿Y tú sabes lo que es el amor?)
