martes, 26 de agosto de 2014
Inspira.
Lo peor de echar de menos a alguien a quien no puedes sentir es echar de menos a alguien que tienes a tu lado y no la sientes. Y terminas echando de más al resto. Inconscientemente. Porque quieres tener y te desvives por tenerlo. Y te aprieta el pecho hasta hundirte. Y te das cuenta de que no. No hay pasión en los ojos que te miran. No hay sentimientos. No siente. Y duele abrasar un vacío. Y duele abrazar un cuerpo inerte que parece más preocupado por otros sucesos que por lo que tiene entre sus brazos. Y quema. Te quemas a ti misma. No hay nada. Nadie. Y no queda nada más que continuar echando de menos. Echándote de menos. Necesitando(te).
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario