sábado, 19 de julio de 2014

"¿Quieres disparar? Dispara, ya ves tú, yo siempre voy de cara, como si esta vida me importara tanto, como si en esta vida hiciese falta convivir con tontos..."

Somos la calma que nunca llega tras la tormenta; somos esa canción odiosa que nunca termina, y aquel verano que nunca llega. Somos como el tiempo y el columpio de un parque que viene y va. Vienes y te vas, porque yo nunca me he ido. Somos aquel "nosotras" del que hablo sin estar tú ni yo encontrarme.
¿Y sabes qué? La vida también mata y no hay mejores etiquetas, hijas de puta, como las cajetillas de tabaco. Ellas si que lo plasman bien, hijas de puta. La vida también mata, ¿no? Pues a seguir con la función que decidices y que se mueran en el final con el sonido de mi risa. Que sonrían al final por el sonido de mi risa.
¿Y sabes qué? No quiero cambiar sonrisas por tristezas ni preocupaciones por más motivos por los que preocuparse. No quiero nada de eso, no quiero nada de nadie ni quiero malas caras de nadie ni  chiquilladas que se os hacen... no se cada uno varios. Estoy harta y no quiero hablar mas de lo tocado.

No hay comentarios:

Publicar un comentario